domingo, 3 de marzo de 2013

VENUS VARADA


Mi penúltimo relato hasta la fecha


VENUS VARADA
El día que alquilé aquel estudio, la dueña me advirtió que no me sorprendiera, ya que no le había dado tiempo ni a desalojarlo ni a limpiarlo, que estaba tal cual lo había dejado el anterior inquilino, Rafael. Un artista taciturno, de facciones marcadas, ojos profundos y pelo enmarañado. No supo decirme si era pintor o escultor. Una vez le había pedido que le enseñara alguna obra y le dijo que llevaba trabajando siete años en la misma obra y que aun estaba inacabada. En voz baja me dijo, que creía que vivía con una compañera, pero que nunca llegó a verla. También me comentó que era correcto y educado en el trato, que alguna noche armaba algo de jaleo, como si destruyera lo que hacía por la mañana, que se trasladaba al centro, ya que su obra estaba terminada.
Entré al estudio, estaba semivacío. En medio, sobre varios pedestales había varias réplicas griegas de torsos femeninos en yeso. A un lado, en unas grandes cajas de madera, brazos y piernas de maniquíes. Al fondo, frente a la ventana, cabezas de jóvenes en barro cuarteado por la falta de humedad. Sobre un amplio banco de trabajo, varios moldes de silicona y botes de resinas. El resto; una alcoba con un camastro, una cómoda cerrada con llave, un baño y una pequeña cocina. Siempre me había interesado el Arte y me pareció curioso que alguien dedicara su tiempo en realizar una especie de “frankenstein”, a componer un todo a partir de las partes.
Al día siguiente, mientras estaba limpiando y ordenando, encontré una llave dentro de una pequeña caja de latón. Recordé la cómoda, fui a probar y era la llave. Abrí, dentro había varias carpetas. La primera contenía dibujos de ojos en diferentes posiciones. La siguiente, dibujos de orejas, al igual que la anterior con numerosos apuntes y rectificaciones. Recordé los estudios de Leonardo, pero estos eran más pormenorizados, más exhaustivos. Varios de ellos estaban sobre papel milimetrado. Las restantes carpetas eran dibujos de cejas, narices, labios, pómulos, barbillas. También había recortes de revistas con piernas de bailarinas de ballet, de manos con dedos finos y largos como los de las pianistas. Abrí la última carpeta y había una única lámina; el resumen de todo lo que había visto. Ante mi, el dibujo del mas bello retrato que se pudiera crear, la proporción perfecta entre las partes. No era el estereotipo de un canon genérico de belleza. Era la belleza en sí.
Una y otra vez volvía a Contemplar ese rostro angelical y un escalofrío volvía a recorrer todo mi cuerpo. Era el rostro donde todas las mujeres bellas se pueden ver reflejadas, donde la imperfección no existe, donde un hombre se puede perder y, también, matar. En el reverso de la lámina estaba escrito el número de un teléfono. Me decidí a Llamar. Titubeando, me presenté como un amante del Arte, hasta que una voz grave me interrumpió.
- ¿Qué es lo que desea?, ¿ver mi obra de arte?, entonces tendrá que esperar hasta dentro de tres viernes. Supongo que ya se habrá enterado de las normas. Solo la podrá ver una única vez y durante treinta segundos. Los treinta segundos de mi fama como artista y su gloria de contemplar lo que solo a unos privilegiados permito ver.
 Me dio la dirección y me confirmó la hora; las 11 del mediodía, ni un minuto más ni menos. Por último, me dijo el precio de la visita; me pareció elevado pero sé que muchas personas hubieran vendido hasta su alma.
Impaciente hasta que llegó el ansiado día, me presenté en la casa, situada en el centro, media hora antes. Un hombre alto y desgarbado, de rasgos marcados y ojos vidriados me abrió la puerta. Educadamente me cogió la chaqueta y me hizo pasar a un hall de techos elevados y luz tenue. A las once en punto volvió a entrar y me hizo una señal con la mano para que le acompañara. Me llevó a una estancia donde un único foco iluminaba un sillón de cuero rojo. Con otro gesto reverente me invitó a sentarme. Una voz grave y solemne surgió del fondo interrumpiendo el silencio, incluso el palpitar de mi propio corazón. Al principio, la voz elogiaba lo que mis ojos iban a contemplar. Luego las normas; no me podía levantar del sillón y que intentara guardar el recuerdo como una experiencia artística sublime, ya que esa iba a ser la única vez que podría contemplarla.
Despierta el alba,
lentamente se desprenden las estrellas.
El silencio se vuelve mas denso,
se abren los claros
entre el azul de tus ojos
El foco que me apuntaba se fue apagando lentamente hasta que la habitación de quedo a oscuras. De pronto, como si de un amanecer se tratara, una luz cenital iluminó un escenario rotatorio forrado en terciopelo azul. Sobre él, “La Escultura”, desprovista de cualquier artificio. La hija de todas las “Venus” que todos los ojos de la humanidad juntos han visto. Por su realismo, creo que estaba realizada en látex y fibra. Parecía tan real que solo le faltaba el hálito divino y echarse a andar.
Cada segundo que pasaba se me quedaba grabado como una eternidad. Sus pies, las rodillas, los muslos, su desnudo torso, los brazos, sus facciones angelicales. Y su rostro, el rostro de la mujer mas bella que uno se puede imaginar. La mirada de sus ojos me recordó a los cuadros del Greco, entre el misticismo y el éxtasis. Mientras la contemplaba deseé descender por sus pechos, enredarme entre sus brazos, dormirme en un lunar de su espalda. Justo antes de que la luz se apagara observé que una lágrima recorría su mejilla.
Turbado, esperé enfrente de la casa, solo dos hombres salieron. Al atardecer, cuando las sombras desaparecen, aparecieron las siluetas de un hombre de pelo enmarañado acompañado de una mujer envuelta en una capa y el rostro cubierto por un velo. Observe que caminaban despacio, ella parecía cojear. Los seguí con sigilo, vi que accedían a un restaurante. Me cubrí la cabeza con una gorra para que no me reconocieran fácilmente y entré. Me senté detrás de él, a una distancia prudencial donde la podía observar. Se les acercó el camarero, él pidió por los dos. Ella permanecía en silencio, con la cabeza baja y el velo puesto. Cuando trajeron la comida se lo retiró con cuidado. Tenía la mitad inferior de la cara quemada, desfigurada. No tenía nariz, ni labios, ni piel que cubriera su mentón. El acompañante le ayudaba a darle de comer sopa, ya que dudo que pudiera articular o masticar. Al levantarme para irme, se cayó al suelo un vaso vacío rompiéndose en mil pedazos. Ella me miró, él no se molesto en volverse. Antes de salir aun me giré para verla, quizá por última vez. Ella seguía mirándome mientras le resbalaba una lágrima por la mejilla.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Banksy Street Art video from Bristol


http://www.youtube.com/watch?v=RWL90NzH7lE&feature=share

sábado, 18 de junio de 2011

HOMENAJE A JOHN WATERS


como para no reirse de pepi, lucy, bom....

jueves, 2 de junio de 2011

Pencil

ejemplo de "stop motion" para 1º de la ESO, trabajo hecho con pencil, en 4º de la eso tienen que hacerlo fotograma a fotograma con flash.

martes, 12 de abril de 2011

sábado, 12 de marzo de 2011

MAPA CONCEPTUAL LINEA


Si tengo tiempo, iré colgando diversos mapas conceptuales, para su aplicación didáctica en 1º y 2º de ESO.

jueves, 10 de marzo de 2011

Tarjeta visita hecha con inkscape (software libre)


ejemplo para trabajo vectorial 4º informática.